Leyendo un artículo y los comentarios en Nada Es Gratis sobre el saldo fiscal catalán, sobre si el importe es más o menos, que si la metodología que debe utilizarse para calcularlo es esta o aquella, lo que me ha venido y a la cabeza, y recojo a “grosso modo” sin pensarlo demasiado, es que en España los incentivos fiscales de cada comunidad/región/nacionalidad para seguir en este proyecto de estado son muy diferentes y que ahora mismo Catalunya tiene pocos o ningún incentivo para seguir interesada en este proyecto de estado. Me explico:
En España hay dos tipos de comunidad según el trato fiscal, las de régimen común y las no comunes. Entre las no comunes están las que tiene su propio concierto (País Vasco y Navarra) y las que tienen una prestación o beneficio fiscal, el PER, que se aplica solo en su territorio (Andalucia y Extremadura). El incentivo de las comunidades no comunes en la pertenencia a España es que ese régimen especial del que disfrutan las beneficia, bien por el hecho de no tener que realizar transferencias al estado o bien por el hecho de recibirlas mediante esas prestaciones exclusivas de su territorio.
Entre las comunidades con una fiscalidad común están Madrid, Catalunya, Valencia y Baleares, que son, por este orden según las balanzas fiscales publicadas en 2008, las principales inversoras netas de capital al sistema. Pese al drenaje de recursos que supone las transferencias a otras comunidades, Madrid, Valencia y las Baleares tienen sus diferentes incentivos en pertenecer a este sistema. El incentivo de Madrid es la capitalidad del estado, que le aporta beneficios y ventajas respecto a otras comunidades por ser un polo de atracción de servicios, negocios y centro de la política, y decantándose por una visión centralista del estado. El incentivo de Valencia (y Murcia) es haberse convertido en el puerto y la playa de la meseta, incentivo potenciado desde el estado mediante las infraestructuras. Muchos Valencianos han entendido que alejarse de un posible eje político Mediterráneo o un eje político de las comunidades de la antigua Corona de Aragón o de habla catalana y aliarse con la meseta y el centro les reportará inversiones y atención política, con lo que votarán por el partidos más centralista y nacionalista español del espectro político del país pase lo que pase.
Galícia, es una comunidad histórica receptora neta de transferencias por parte del estado que ha entendido que debe aliarse con el centro peninsular de donde recibe las transferencias económicas (si no eres nacionalista obtendrás inversiones del estado).
Catalunya no tiene un trato fiscal particular que le suponga un beneficio, ha perdido la capitalidad económica de que disfrutó en un tiempo y no disfruta de influencia ni capitalidad política; No tiene el incentivo de ser el puerto de entrada a la meseta y resto del país. El incentivo que era obtener un mercado para los productos de su industria en el resto del estado, la ventaja de convertir el resto de la península en un hinterland económico queda diluido en una UE sin fronteras.
A todo esto se le añade un sentimiento de identidad muy fuerte que favorece la canalización de las frustraciones y de los agravios reales o figurados hacia el nacionalismo, que ha conseguido que mis suegros (andaluz y extremeña) hayan entendido que no quedan incentivos para que su comunidad de adopción siga perteneciendo al mismo estado que sus comunidades de nacimiento y que abiertamente digan que votarían si a una posible independencia de Catalunya.
PS. Me dejaba las Baleares, la cuarta según el importe de las transferencias a la caja. Entiendo que el incentivo es el turismo de la meseta y el norte que bien no tienen playa en las cercanías o no disfrutan del climas más templado del Mediterráneo.




